Tu Hogar
¡¡¡BIENVENIDOS!!!
Si eres una persona que está convencida de que el trabajo en su hogar es importante para los suyos… éste es tu blog. Me presento: me llamo Ana Lilia, soy de Madrid, y mi trayectoria profesional me ha llevado a la conclusión de que las personas son felices cuando, entre otras cosas, están contentos en su casa con los suyos. Conozco personalmente muchas personas que han dado un giro a sus hogares mejorando la forma de gestionar su hogar.
¿¿Gestionar??
Sí, y me remito a lo que leí un día en un artículo de Lourdes Ortiz: “La casa, el hogar, no es una condena. El hogar es el lugar de la intimidad, de la ternura y del encuentro amoroso, es el refugio y el espacio que nos envuelve, aquel que podemos convertir en un pequeño paraíso: lugar de reflexión, de estudio, de verdadero contacto humano, de intercambio. Es una pequeño laboratorio de experiencias compartidas que puede ser cárcel, si lo descuidamos, o maravilloso ámbito donde podemos relajarnos y ser nosotros mismos.
El ama de casa o el amo de casa (que los hay) es un creador, un gestor, un diseñador de atmósferas: una comida bien preparada, los detalles minuciosos y personales de la decoración de cada espacio, la sensación de limpieza y de orden, la pequeña fantasía que nos permitimos, ese pequeño lujo o esa simplicidad”. A primera vista puede parecer realmente difícil, ¡pero no lo es!. Seguro que en tu trabajo profesional realizas cosas muchísimo más difíciles, y sin embargo, no te lo parecen; ¿por qué?: porque llevas una organización en tu trabajo que te permite realizarlo con cierta destreza sin volverte loco con las citas, las entrevistas, las entregas de proyectos, etc. Tu hogar es mucho más sencillo, pero necesita que lo organices: las compras, los productos que usas, la economía, etc. Bien, pues de eso se trata en este blog: de darte las herramientas necesarias para que tu trabajo en tu hogar se convierta para ti en una aventura, en una emoción, en una esperanza; una vez leí un libro de Rafael Alvira en el que afirma: “Unir la emoción del trabajo, del esfuerzo, de la aventura y del camino hacia lo nuevo con el gozo y el descanso; ser libres y estar seguros; arriesgar y ganar; aventurarse y estar en casa –tener un hogar-: aquel que sea capaz de realizar esa síntesis, se puede decir que, en verdad, vive. O, si se quiere, que, en verdad, juega. ¿No es precisamente eso el juego? Un esfuerzo, una aventura, una sensación de libertad, en la que, sin embargo, se está seguro, no hay peligro último, se goza y se descansa.(…)
Queremos gozar de la vida. El tiempo de ella es idéntico con la esperanza que se tiene. El que no posee ninguna, termina con su vida. Si tenemos tiempo para esto o para aquello, es porque ponemos alguna esperanza en ello. Dedicamos nuestro tiempo a lo que amamos, es decir, a aquello también en lo que esperamos, mientras que no tenemos ninguno para lo que aborrecemos. Y aquí está la platónica paradoja: al amar, el tiempo es rescatado, se hace eterno, y por eso en la vida feliz no hay sensación alguna del paso y, sobre todo, del peso del tiempo. Se experimenta, de ese modo, una paz y una seguridad radicales. La vida es juego.”(Filosofía de la vida cotidiana). Bien, pues… bienvenidos a este juego.

jose-raimundo calvo reyes dijo
Tras una primera panorámica, me parece interesantísima la idea, las formas y los contenidos.
Procuraré ser útil a la solicitud de colaboración.
Cordiales saludos para el equipo.
31 Agosto 2006 | 09:18 PM