Brunch
Útimamente se ha puesto muy de moda el tema del brunch, aunque yo, hispánicamente, prefiero llamarlo desayuno tardío, que para eso tenemos nuestro idioma, ¿verdad?
Es de ésos días que te levantas a las tantas porque has estado con otros amigos por la noche, y habéis quedado para tomar algo en casa, que no es ni un desayuno, ni una comida... ¿qué pones?
Para empezar, nada de mesa tipo comedor tradicional, a esas horas y con las pocas ganas que tenemos de horarios ordenados, lo que pega es una mesa bajita tipo cuarto de estar con los sofás, sillas y todo lo que encuentres alrededor: un mantel , eso sí, unas servilletas divertidas, y... ilumina tu imaginación: puede haber café, té, chocolate, para beber; incluso refrescos, pero nada de alcohol; fiambres, panes tostados, queso, pavo... y no puede faltar algo de repostería fácil de coger, es decir, cortada en trozos si es un bizcocho, o en piezas pequeñas: croissants, napolitanas, caracolas,...
Si conoces a tu gente, también sabrás qué cosas son las que les gustan a la hora del desayuno: es una buena manera de acertar.

Fátima dijo
Bueno Ana Lilia,espero que algún día que estemos cansaditas nos pongas un Brunch pero más o menos sobre las diez(cuando salimos de trabajar con hambre..jeje)aunque claro, ya no se llamaría Brunch...De todas formas es muy buena idea para quitarte el hambre antes de comer sin hacer mucho esfuerzo!
18 Noviembre 2006 | 05:04 PM